Televisión

Nos vamos enterando

Las presentaciones de nuevos proyectos televisivos están siempre plagadas de expresiones grandilocuentes y buenas intenciones. Otra cosa es dar con las claves para hacer un buen producto que, además, conecte con la audiencia y deje satisfecha a una mayoría suficiente. Las ruedas de prensa de presentación de programas solo valen a la hora de los canapés, que en Mediaset suelen ser de calidad (eso me han contado). De lo que en ellas se dice casi nadie se termina de enterar bien, y los resultados luego suelen ser bastante diferentes. Eso cuando no hacen la rueda de prensa teniendo muy poquito que contar o no pudiendo contar apenas nada.

La presentación de Te vas a enterar no podía ser una excepción. Hablar de denuncia, conexión viva con la actualidad y nuevas tecnologías al servicio de la información es caer en lugares comunes que a la mayoría no interesan. La pregunta es: ¿van a hacer un buen programa? ¿me gustará? Aparte de eso, todo lo demás es accesorio y casi prescindible, además de tirar con frecuencia de tópicos recurrentes y obsoletos. ¿Nuevas tecnologías? ¿Se refieren a Skype? Pero, ¡por el amor de Dios! Si lo usan en los informativos de la televisión americana desde hace la tira de tiempo.

Por eso digo que no vale la pena hacer caso de lo que nos quieren vender. Mejor descubrirlo por nosotros mismos y dejarnos sorprender, atrapar o lo que sea. Después de casi tres semanas de emisión, lo que más me apetece decir de Te vas a enterar es que no me haría ninguna gracia que dejase de emitir porque la audiencia no es suficiente. No exageraré diciendo que es un programa imprescindible, pero sí tengo claro que me he acostumbrado a que esté ahí, ocupando el lado menos canalla de la tarde.

Porque, vamos a ver, ¿nadie se acuerda de cómo comenzó ‘Caiga quien caiga’? Estrenaron los viernes en el ‘access prime time’ y durante semanas pasó sin pena ni gloria. No fue hasta ser trasladado a la sobremesa del domingo que se convirtió en un formato estrella, y hubo de pasar bastante tiempo para ello. Hoy es mítico, pero su éxito no ocurrió de repente. Lo consiguieron con paciencia y confianza en el formato (que en este caso venía avalado por su precedente en Argentina y el interesante perfil de Mario Pergolini, su creador). Hay muchas cosas que pueden mejorar en Te vas a enterar, pero yo solo estoy pensando en una: que aguante, que le dejen ir viendo lo que funciona o no, que pueda madurar. Y así, tal vez, se pueda convertir en mítico algún día.

Los mimbres están puestos: dos presentadores que funcionan de maravilla (mejor Gallego, lo cual demuestra que la escuela periodística de los deportes es potentísima), unos contenidos generalmente bien elegidos y unos colaboradores con ganas que combinan la frescura de los más jóvenes con la experiencia de los curtidos ya en muchas batallas. Aunque, lo más valioso que han logrado transmitir en estas semanas es entusiasmo y compromiso. Un equipo convencido de lo que hace, con las dosis justas de seriedad y desenfado.

No puedo decir que lamente la polémica que vive el programa ahora por la denuncia de ciertos vídeos violentos, porque sinceramente creo que les beneficia. Esa polémica será incómoda, especialmente si se analiza desde la óptica de las redes sociales, pero tal vez era lo que necesitaba el programa para ser conocido por muchos. En cualquier caso, como espectador agradezco que no se hayan dejado arredrar por la polémica y hayan seguido informando del tema. ¡Bravo por ello!

Es evidente que algunas cosas me gustan más que otras. Me sobran informaciones relatando las andanzas de María Lapiedra, y me atrae moderadamente que a algunos redactores se les de mejor leer que contar la información. Pero me divierte lo de los ‘mamotretos’, me atrapan las denuncias valientes de incuestionable contundencia, y me gusta ver a ese grupo casi siempre presente en pantalla pasándolo bien mientras intentan conseguir lo mismo para mí.

¿Lo de las videoconferencias es un recurso barato? Pues sí, así es. Pero, vamos a ver, ¿qué me van a decir a mí? un loco de la radio que se ha pasado décadas maldiciendo el recurso del teléfono, sustituto de una unidad móvil por una pura razón crematística. Y, en este caso, a pesar de ser un recurso no tan novedoso, aporta un rollito moderno y fresco al programa que se agradece. Es más, veo mucho mejor lo del vídeo de mala calidad de una señora haciendo una denuncia social que invitarla a la tele y tenerla tres horas esperando para intervenir dos minutos. Eso sí, ruego encarecidamente a la gente que a la hora de elegir una webcam no se decante por la más barata. Gracias.

Termino con un contenido del primer programa que fue una de mis razones para acudir a la cita del día siguiente. Y aprovecho para insistir en que quiero ver madurar Te vas a enterar porque, poco a poco, nos vamos enterando.

David Cano es creador y editor de laGatera, fundador e impulsor de Atomible, autor del blog El Gato encerrado en telecinco.es, además de colaborar en el programa MorninGlory en Radioset y BeMad. Realiza labores de analista de social media y bloguero freelance.

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