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Miserablemente ricos

  Por      26 Sep 2012

losmiserablesLa versión cinematográfica del musical ‘Los miserables’ ya tiene fecha de estreno. Y también tiene cartel oficial. No puedo esconder mi afición al teatro musical, por lo cual se debe entender que esté esperando con especial ilusión que llegue el día de Navidad, no porque me gusten mucho esas fiestas, sino porque es la fecha elegida para la premier en todo el mundo de la película que ha dirigido Tom Hooper (El discurso del rey) y protagonizan las siguientes grandes estrellas de Hollywood: Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Amanda Seyfried, Sacha Baron Cohen, Eddie Redmayne y Aaron Tveit, entre otros. Ciertamente hay otras fuentes que indican que en nuestro país se estrenará el 28 de diciembre. ¡Menuda inocentada!

Póster de la película Les misérablesEl cartel oficial (aquí, a la derecha) guarda semenjanzas importantes con el original (un poco más abajo). Cossete con el pelo cruzando su rostro, aunque en este caso sin escoba entre las manos, igual que se veía en el cartel del último montaje teatral, el cual pasó por España con tanta calidad para que en la actualidad se nutra del mismo parte del staff en Londres.

Concretamente, el director musical (Alfonso Casado) y uno de los principales protagonistas, si no el principal (Geronimo Rauch, en el papel de Jean Valjean). Ambos estuvieron en el equipo que representó el musical en Madrid y Barcelona antes de debutar en el West End. Una lástima que durase tan poco tiempo en cartel una versión que podía presumir de estar al nivel de cualquier otra mundial.

El montaje de los 25 años de ‘Los miserables’ suplía con imaginación algunos de los recursos escénicos del original. La gran barricada giratoria ganaba en simplicidad y al ir Jean Valjean con Marius cargando a sus espaldas ya no se reproducían las catacumbras de París con impresionante realismo, sino que se proyectaba una imagen animada en el fondo del escenario.

En definitiva, una escenografía que permitía estrenar la función sin hacer obras importantes en el teatro (al contrario de lo sucedido en la reapertura del Nuevo Teatro Apolo, cuando se estrenó por primera vez en Madrid, allá por el año 1992), y abaratando sus costes. Aunque, eso sí, sin reducir ni un ápice su calidad musical. Muy al contrario, los avances tecnológicos permitieron el prodigio de que se escuchase todo como en una grabación de estudio, algo a lo que ayudó la impresionante orquesta dividida en dos espacios, una parte en el habitual foso y otra en un cuarto insonorizado bajo el escenario.

Póster del musical teatral Les MisérablesLa película es un broche de oro a 25 años de éxito en los escenarios de medio mundo. Será el segundo broche, tras la versión concierto representada dos veces en el ‘O2’ de Londres. Allí estuvieron sus autores, los franceses Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg, junto a un reparto excepcional y muchos de los que han representado en estos años los personajes que a mediados del siglo XIX creara Victor Hugo. Pero, sobre todo, allí estaba Cameron Mackintosh, el rey Midas del teatro musical (inglés, en un principio).

Cameron Mackintosh es una figura fundamental en la historia del teatro musical de las tres últimas décadas. Ha sido el productor de ‘Les Misérables’, ‘The Phantom of the Opera’, ‘Miss Saigon’ o ‘Cats’, por poner tan solo un puñado de obras a modo de ejemplo. Como dijo él mismo en el concierto del ‘O2’, no es probable que siga en este mundo dentro de 25 años, pero ha tenido la suerte de ser el artífice del éxito de ‘Los miserables’, y volver a revivir la gloria en los conciertos del 25 aniversario.

Es curioso, pero esta obra no figuró durante años entre mis favoritas. Cierto que la vi en Londres dos veces, estuve en el estreno de 1992 en Madrid, y volví a verla en la versión comentada de 2010. ‘Cats’ o ‘El fantasma de la ópera’ concentraban más mi atención por razones diversas. Sin embargo, según ha ido pasando el tiempo me doy cuenta de que cada vez tengo en mejor consideración ‘Los miserables’, y hoy puedo decir que me parece un auténtico prodigio.

Las razones por las que creo que es un prodigio son muy simples: hay muchas más melodías grabadas en mi mente procedentes de este musical que de ningún otro y, además, ha ido mejorando con el tiempo. Igual que los buenos vinos o la voz de Carlos Gardel (los argentinos dicen que cada día canta mejor), ‘Los miserables’ ha ido adquiriendo una pátina de calidad que probablemente lo haya convertido en el musical más importante de todos los tiempos. De momento, es el que más tiempo lleva en Londres de forma ininterrumpida (aunque en teatros distintos, por lo que cierto fantasma le supera si consideramos que lleva desde hace 26 años sin moverse del Her Majestic). Por eso hablo de miserables muy ricos, porque solo con los beneficios de esta obra, Sir Cameron Mackintosh maneja una auténtica fortuna.

Analizando el fenómeno, creo que me costó entrar en esta función porque adolece de dos pequeños defectos: es demasiado ruidosa en muchos momentos y el ritmo apabulla al espectador, no dejándole apreciar la sucesión de joyas que encierran sus melodías, así como el prodigioso relato basado en una novela con miles de páginas. Dicen que cuando Alfred Hitchcock leyó el texto de Víctor Hugo afirmó que podía convertirse en un buen musical. Tuvieron que pasar bastantes años para que Boublil se decidiera a irse a su casa en el campo para ir arrancando hojas a una edición de viejo que había comprado en París. Con un esqueleto de libro comenzó a preparar el libreto del musical. Luego Schönberg compondría la música, aunque el éxito habría de venir más tarde, cuando Mackintosh decidió convertirlo en el gran musical que es.

Acostumbrado al relato casi sin descanso de su primer acto y un nivel de decibelios algo más alto de lo habitual, empecé a entrar por el aro de ‘Los miserables’, hasta convertirme en fan fatal. Por eso me muero por ver la película, a pesar de que no me suelen dejar muy satisfecho las versiones cinematográficas de los grandes musicales. Por lo pronto, lo visto tiene una pinta impresionante. Hace unos meses tuvimos ya un adelanto en este primer trailer:

Además, desde hace unos días podemos ir entreteniendo la espera con la primera mirada que plantea este pequeño documental de casi cinco minutos (en la lengua de Shakespeare):

Y ahora, toca seguir esperando hasta poder ver en cine esta musical historia de lucha, sueño, esperanza y amor.

David Cano es creador y editor de laGatera, fundador e impulsor de Atomible, autor de los blogs El Gato encerrado y Desde el palafito, además de colaborar en el programa de radio MorninGlory en Radioset. Realiza labores de analista de social media y bloguero freelance.

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