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Tipos con gracia o guiones presuntamente graciosos

Por 08.07.2011

El error de los programas de humor en televisión es que están sujetos a un guión. Más que sujetos andan amarrados firmemente, solidarios como una lapa. Esto hace perder frescura al formato. ‘Buenafuente’, ‘Tonterías las justas’ o el recién incorporado ‘No le digas a mamá…’ adolecen de lo mismo. Y en los dos primeros casos (el tercero es un bebé que aún debe aprender a andar) los momentos más graciosos, aquellos que realmente me sacan una sonrisa sincera, son precisamente cuando sus protagonistas se salen del guión.

Que miren el ejemplo de la radio y ‘Gomaespuma’. Su gran clave era que trabajaban apenas sin guión. Todo descansaba en algo tan simple como dos tipos con gracia. Gracia natural, no la del que pretende hacerse el gracioso imitando a un paleto. ‘La tonta del bote’ funcionó en cine hace mucho, ahora es una vieja reliquia que no hace gracia a nadie.

Y no me digan que la radio y la tele son distintas. ¿Qué tal una tertulia entre tipos realmente graciosos? ‘Ilustres ignorantes’, en Canal +, tiene una estructura guionizada que maneja el presentador solamente, pero sus contertulios improvisan todo el rato, unas veces con más gracia que otra. Pero al menos no dan esa impresión penosa de que nos intentan vender cartón piedra como si fuera granito.

Es posible hacer humor sin apenas guión en la tele. Aunque parezca una boutade, pueden empezar a fijarse en ‘Sálvame’. Estos no hacen humor, pero su gran acierto es que sobre la base de unos vídeos y muchos cebos repetidos componen un programa río en el que los colaboradores dicen lo que les rota a cada momento. Pues bien, eso mismo aplicado al humor funcionaría.

David Cano es editor y fundador de laGatera, editor y creador de la marca ‘El Gato encerrado’, además de fundador e impulsor de Atomible. Realiza labores de bloguero freelance y animador de comunidades. Administrador de más de 400 perfiles de empresa en redes sociales.

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