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Gente será, mas gente empoderada

Sin guerra no hay medallas

Por 25.03.2006

No puedo estar más de acuerdo con el artículo de Juan Carlos Escudier en El Confidencial.

Para quienes son capaces de interpretar en clave de conspiración cualquier hecho acontecido desde el 11 de marzo de 2004, el alto de fuego declarado por ETA es una pieza central en la maquinación para acabar con la nación española y cambiar subrepticiamente de régimen. En esta trama universal, ETA habría colaborado activamente en la derrota electoral del PP para, ya con el PSOE en el Gobierno, tutelar el Estatuto de Cataluña –presumiblemente a través de Esquerra-, conseguir su reconocimiento nacional y desbrozar así el camino para la independencia de Euskadi. Zapatero, un flojo que nunca dice ‘no’ para mantenerse en el poder o una mente perversa al servicio de la desintegración del Estado –elíjase lo que más convenga-, sería el instrumento activo de esta conjura.

Así, mientras esa legión de incautos que constituimos el resto de la humanidad observamos con esperanza la posibilidad de terminar de una vez por todas con el terrorismo, los conocedores de la confabulación planetaria contra la indivisible democracia española vaticinan ya la hecatombe. Hoy más que nunca, la suerte estaría echada.

A los que vivimos ajenos al complot sideral y a los bienintencionados en general nos parecería inaudito que el principal partido de la oposición se dedicara a poner zancadillas al Gobierno en virtud de unos cálculos electorales que, además y en vista de los acontecimientos, deben de estar rehaciéndose a toda prisa por si al “bobo” de Zapatero le sale bien la jugada y protagoniza en solitario el final de ETA

Los que nos resistimos a considerar siquiera que estamos rodeados de traidores, esto es, de socialistas sin escrúpulos dispuestos a repartir España en pedazos por simple estulticia, vemos en los comunicados de ETA el pico de una bandera blanca, de una rendición en toda regla. Puestos a suponer, en nuestra simpleza, podemos llegar a pensar que los terroristas pueden volver a matar llegado el caso, pero no que nuestro Gobierno vaya a pasarse la ley por el arco del triunfo, ni a hacer avioncitos de papel con la Constitución, ni a poner mañana mismo en la calle a los asesinos, ni a burlarse del dolor y la memoria de quienes han sufrido sus crímenes.

[ Vía Escolar.net ]

David Cano es editor y fundador de laGatera, editor y creador de la marca ‘El Gato encerrado’, además de fundador e impulsor de Atomible. Realiza labores de bloguero freelance y animador de comunidades. Administrador de más de 400 perfiles de empresa en redes sociales.

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