El placer dulce de Amargo | laGatera
Actualidad

Neymar: "Messi me ayudó mucho en mis inicios"

El placer dulce de Amargo

  Por      9 Oct 2005

Imagen producto: D. Q. Pasajero en tránsitoD. Q. Pasajero en tránsito

4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas

Iba al Teatro Gran Vía con cierto escepticismo, al enfrentarme con un bailaor joven, bastante famoso, que ha participado de ese mundo del colorín de los programas y revistas del corazón, solo sea tímidamente, y cuya trayectoria desconocía. Además es un bailarín flamenco, y esa cultura me queda más lejos que la del claqué o el minstrel, por mucho que geográficamente estas estén mucho más lejos. Tenía a su favor que le he estado siguiendo en su tarea como profesor en Operación Triunfo y me ha gustado su capacidad para transmitir a sus alumnos un espíritu libertario y desinhibido, a la vez que les hacía sentir, generando momentos de gran intensidad.

Salí del teatro encantado, deseando recomendar este espectáculo. Me hizo vibrar, me emocionó en al menos un par de momentos y me hizo disfrutar. Amargo es un artista, sea mejor o peor bailarín. Su sensibilidad hacia la danza contemporánea y hacia lo contemporáneo en general, su atrevimiento, su coraje, me pudieron. Entré escéptico y salí entregado, tras casi tres horas de función, en las cuales Amargo es omnipresente, especialmente durante la última media hora, en que se da una paliza de impresión, sin salir apenas de escena.

Rafael Amargo (de nombre real Jesús Rafael García Hernández, Pinos Puente -Granada-, 1975) es empresario, o sea que se juega su dinero, que no es poco en este caso (puede que se trate de la producción de danza más cara que se ha realizado en España, con una inversión de 1 millón de €), es también autor de la coreografía y es el primer bailarín de su compañía. Y aún así permanece atento a detalles del utillaje de la escena, algo realmente sorprendente.

En el espectáculo coinciden el flamenco con el breakdance, la danza contemporánea o el teatro aéreo. También convergen la magia, el cine o video-proyección, así como los poemas visuales proyectados en las tres ‘paredes’ del fondo del escenario. Para mi gusto sobran algunas de las transiciones cinematográficas, que quitan sabor teatral a la función, y muestran a un Amargo mal actor, con una voz que distancia del personaje, gran contraste con la voz en off profunda y quijotesca de Fernando Fernán Gómez. También sobra, a mi juicio, la escena de rockero in live, y se me hace largo el episodio de las bodas de Camacho, si bien es un contrapunto cómico y una concesión entendible a su magnífica compañía.

Pero todo esto está debidamente recompensado con ese número de fondo desnudo del escenario (se ven hasta las luces de emergencia, falta verse el bombero de guardia, como en aquel “Hair” estrenado en el off-Broadway neoyorquino), en la que dos bailarines y una bailarina, torso desnudo, se agitan colgados de un arnés. El teatro aéreo, tan explotado por el “Cirque du Soleil”, cobra aquí un carácter especial, al tener una expresión especialmente dura y moderna. También compensa todo por ese número largo e intenso, esa especie de misa pagana en la fragua, donde se van dando la réplica los bailarines/as y cantaores/as, contando como fondo musical con los martilleos incesantes en un yunque de tres de las cantaoras. Y, por último, compensa por ese emocionante final, el número del “loco señor” (preciosa canción) y la sensual danza entre Amargo y ese excepcional segundo bailarín, Pedro Aunión, con el fondo musical de la canción de Mecano “Otro muerto”. Estos momentos que reseño fueron emocionantes y me convencieron completamente.

Las nuevas tecnologías tienen un papel muy destacado en la obra, cuyo eje se encuentra en un audiovisual dirigido por Franc Aleu, miembro de la Fura dels Baus y Juan Estelrich, quien dirigirá además una película basada en este montaje, según parece.

El paralelismo argumental entre los libros de caballerías del texto cervantino y el mundo de los video-juegos es un tanto endeble, aunque hace recordar, de alguna forma, esa noticia reciente de un joven surcoreano que murió tras estar 60 horas frente al ordenador sin comer ni beber.

Tras esta primera experiencia, no dejaré de seguir la carrera de Amargo, que me proporcionó la otra noche un rato dulce y largo.

[ D. Q. Pasajero en tránsito estará en Madrid hasta el 23 de octubre y desde principios de 2006 permanecerá de gira un total de 18 meses recorriendo España, Francia, América Latina, Estados Unidos, Japón y Australia. ]

Enlaces relacionados:

David Cano es creador y editor de laGatera, fundador e impulsor de Atomible, autor de los blogs El Gato encerrado y Desde el palafito, además de colaborar en el programa de radio MorninGlory en Radioset. Realiza labores de analista de social media y bloguero freelance.

Discusión

Comparte esto con un amigo